- La calidad de la obra (la técnica del artista): El mercado valora más el óleo sobre lienzo o la pintura acrílica. Son obras que no corren riesgo de deterioro y son relativamente fáciles de transportar e instalar. Inmediatamente se añaden témperas, acuarelas, pasteles y, finalmente, dibujos. Se puede afirmar que, para el mismo tamaño, una témpera vale la mitad que un óleo, una acuarela aproximadamente un cuarto y un dibujo menos de una décima parte.
- El grado de comercialización y atractivo (tamaño y tema). El valor de la pintura dentro de ciertas dimensiones; cuanto más grande, mayor es su valor.
- el momento artístico en el que un autor ha creado su obra dentro de su carrera (fase creativa-innovadora y fase repetitivo-manierista)
- La crítica de referencia y el interés de los críticos
- La rareza de las obras. La sobreproducción, sobre todo si el artista no tiene renombre internacional, dificulta el aumento de sus precios, ya que la oferta supera la demanda.
- difusión nacional o internacional.
- Publicaciones, premios obtenidos e historial de exposiciones. Las obras expuestas en grandes exposiciones y publicadas en monografías, revistas importantes y libros de historia del arte tienen mayor valor.
- Coleccionistas de llaves. El valor de las obras aumenta si pertenecieron a coleccionistas importantes.
- El papel de los museos y las instituciones públicas.

INVERTIR EN ARTE CONTEMPORÁNEO - Los factores que determinan los precios
Los factores que determinan los precios
En teoría, debería existir una estrecha relación entre el valor histórico de un artista y su precio de mercado. Cuanto mayor sea el precio pagado, mayor será la relevancia del artista en la historia del arte.
En realidad, los factores que determinan los precios de las obras son múltiples y extremadamente complejos.
Una respuesta podría ser que el mercado de un artista despega cuando su valor cultural encuentra confirmación dentro del sistema del arte.
En definitiva, los precios deben considerarse como la suma de un conjunto de elementos que el coleccionista debe tener siempre presente a la hora de adquirir una obra.
Estos elementos se pueden resumir en nueve puntos:

